30 de junio de 2014

.. Las agujas de mi reloj ..

El tiempo, ese susodicho que presumimos de conocer. Relojes que marcan minutos que no sabemos llenar ni aunque nos los regalasen. Calendarios repletos de días, donde sólo Febrero se atreve a vacilarnos robándonos más o menos. Un ladrón que sabemos aparece bisiesto. Planeamos una vida sumergidos en agendas, citas, horarios que nos malgastan sin ponerle el más mínimo remedio.
            Y al final, o todo pasa muy rápido, o muy despacio. Pierdes la noción. Y los meses parecen vidas. Vidas robadas sin poder de contemplación, además. ¿Qué pasa con el tiempo?
            Pasados despachados y futuros por aprovechar…
            Sólo tú haces que entienda a los segundos adelantarse, con el ansia de saber qué pasa. Las horas se vuelven impacientes de verte sonreír en la oscuridad que escondo bajo mis sábanas.
            Sólo así le permito a los meses pasar, porque son regalos cuya única regla es que no te deje olvidada en ningún lugar, ni en el tiempo… ni perdida en la cama de cualquier hotel.
            Ahí, pero en mi cama, lo único que se nos permite perder son las miradas. Entrando por los ojos y saliendo por cada pliegue de tu cuerpo. De fuera a dentro y de dentro hasta el fondo.
            Es en mi colchón donde necesito ver al tiempo existir, para sentirte en cada milésima pasar por mí.
            Una vida en un mes… Meses de una vida si son a tu lado. Y de malgastar, estaré encantada de que sea mi vida viendo el reloj de la mesilla asomar por tu nuca.

            Tú como las agujas de mi reloj.

8 de junio de 2014

.. Arriesgar ..

Como romper todas las berreras.
Saltarse los límites.
Un helado en invierno, reinventando las reglas.
La adrenalina de deshojar margaritas.
El primer beso.
El último.
Como desnudarte al amanecer.
Vértigo al deseo de quedarte.
Timidez cuando te quedas y la miras.
Perderse en tu mirada.
Ganar una noche en ella.
Como cuando sonríe,
que se para el mundo.

Pero seguimos.

1 de junio de 2014

.. Persevera ..

Nos pasamos la vida superando etapas. Ser chiquititos y querer pasar al patio de los mayores. Después, pensamos en cómo va a ser la vida de instituto y empezamos a elegir si seremos de ciencias, de letras o unos bohemios artistas. Superamos con muchos sudores un bachillerato y selectividad cada vez más trillados, para acceder a lo que creemos que será el trampolín al resto de nuestra vida. Los estudios superiores. Quien más y quien menos se forma, normalmente en lo que le gusta. Y todo para salir a un mundo laboral incierto y muy desconocido. Y digo desconocido porque hay profesiones que ni imaginamos que existen. Eso sí… del paro somos conscientes todos. De que hay pocas oportunidades laborales. Y todo está muy difícil, bla bla bla. Cierto o no todo eso… digo yo una cosa… ¿Y qué? ¿Acaso no hay cada día alguien que nos cuenta que ha encontrado trabajo? ¿Os habéis planteado que valemos para un montón de cosas y quizás encajamos en alguno de esos trabajos que no sabemos que existen? Pero claro… Hay que buscar, hay que estrujarse la mollera pensando CÓMO salir de todo esto. Y se puede… Creedme cuando os digo que se puede. Algunos más jodidos que otros (lo contemplo), pero nunca es tarde para emprender un caminito donde las oportunidades sean las protagonistas.
            Los sueños se cumplen señores… Todo depende de ti y de cómo manejes tus circunstancias. “En busca de la felicidad” no es sólo una película, no… Es una realidad que puedes fabricar tú mismo.
Algunos conocemos la automotivación, y otros necesitamos un empujoncito.
            Sea como sea, os animo a que miréis la vida con una sonrisa, a que tengáis sueños, a que imaginéis despiertos cómo os gustaría veros ahora o en el futuro. Y si el sentimiento es de calidad, os aseguro que vuestro futuro está hecho a la medida que deseéis.
            Ánimo, suerte y persevera.


            Pd.: Hacedme caso y no os fijéis en el número de personas que están en paro. Agarraos fuerte al caso diario de la persona que celebra su salida del mismo o al del que emprende un negocio. Mañana lo puedes celebrar tú.

13 de marzo de 2014

.. El amor ..

Cuando te enamoras de alguien, lo único que nuestro cerebro es capaz de fabricar son buenos momentos con esa persona. Buscamos satisfacer nuestro deseo de verla sonreír, ese suspiro en cada abrazo que nos reconforte. E imaginamos momentos en los que nuestro afán de conquista triunfe por encima de cualquier obstáculo.
Todos y cada uno de sus gestos y detalles quedarán grabados a fuego en nuestra retina. De forma que pasarán una y otra vez por nuestra mente haciéndonos sentir aquello que sentimos la primera vez que los vivimos. Estaremos llenos de recuerdos que nos harán esbozar una sonrisa en mitad de cualquier parte, sacando a la luz una locura de la que nos será imposible escapar. Porque el amor nos hace inevitablemente locos. Y cuando se ama locamente… no existen las barreras. Cualquier obstáculo supondrá un reto. No importa en absoluto de qué se trate. Todo da igual. Tu única convicción es sacar ese amor adelante contra todo pronóstico. Luchas como un guerrero por alcanzar la victoria. Como un atleta que entrena cada día durante horas para asegurarse de llegar a la meta saltando todas las vallas. Omites cualquier negativa. Ajena o propia. Ignoras ciegamente cualquier discurso destructivo. Incluso… cuando el amor no llega a cuajar entre las dos personas. Sólo sabes que tú lo estás sintiendo. Como ser racional comprendes que eso existe y que tienes el deber de darle forma y vida para que tenga sentido. Y aunque no lo tuviera… tenemos el privilegio de poder expresar todos los sentimientos positivos que llevamos dentro.
Cada uno de nosotros forjaremos el amor a nuestro antojo.
Yo entiendo que el amor es como una oportunidad de ser feliz. Y siempre he dicho que las oportunidades están donde tú estés. Así que si queremos a alguien hemos de asumir el compromiso de estar siempre. Da igual como lo simbolices, pero esa persona debe saber a ciencia cierta que cuenta contigo. Que pase lo que pase, en cualquiera de sus circunstancias o de las tuyas… seguirás amándola como no lo va a hacer nadie más.
            A veces puede pasar desapercibido. O incluso ser ignorado convenientemente. Pero… cuando realmente lo sientes… cuando el corazón te empuja el pecho al ver a esa persona, o tu mundo se para cuando la miras a los ojos… Cuando estás ahí no puedes evitar sentir el impulso irrefrenable de lanzarte al vacío de seguir queriéndola.
            Hay que trabajar cada día para mantenerse ahí. Si la tienes al lado bésala hasta que recuerdes que debes coger aire. Abrázala mientras lo coges y después sigue besándola. Y si estás en proceso, sigue… Todo lo que hagamos por alguien a quien queremos estará bien hecho hasta que, o bien salgamos victoriosos, o bien lleguemos a nuestro límite.

            De todos modos, el amor, en cualquiera de sus formas y etapas, hay que cuidarlo…

5 de febrero de 2014

... Loca sociedad ...

            Esta mañana vi en las noticias algo escalofriante, para mi gusto. Consistía en unas imágenes de las gradas de un partido de fútbol en algún país subdesarrollado. Os podéis imaginar…, pelea! Pero mi asombro no ha sido sólo ver lo sumamente salvajes que pueden llegar a ser algunos individuos, no… Mi sorpresa ha sido ver como linchaban entre muchos a uno solo. Pero un bestia, no conforme con verlo absolutamente inconsciente, se acerca a seguir dándole patadas. Por si había dudas de si estaba muerto y tal… Salían unas imágenes de cómo se lo llevaban en camilla y detenían a dicho individuo. No sé muy bien cómo habrá acabado la cosa. Pero me atrevería a decir que incluso el de la camilla no era sólo un pobrecito, y previamente habría agredido de una u otra forma también. Conclusión de todo esto… que nos estamos volviendo cada día más locos. Y pensaréis… chica, eso que cuentas no es nada nuevo, sal del nido. No? Pues no… no es nuevo, soy muy consciente. Porque sin salir del mundo del fútbol. Aquí, en esta nuestra España querida y más “desarrollada”… Tenemos a más de un futbolista, entrenadores, ejecutivos de este deporte, que también son un poquito salvajes a veces. Sí, sí… escudémonos en la adrenalina, las hormonas masculinas o lo que queráis, pero vamos… quien vea el fútbol sabe a qué me refiero cuando digo que se les va la pinza. Tanto en el fútbol como en las salas de reuniones haciendo trapicheos.
            Pero… obviando el fútbol… Me paro a mirar a mi alrededor, observo aspectos y gentes de mi vida cotidiana, y veo nuevamente ese desequilibrio. Veo como cada día nos enteramos de asuntos de corrupción, maltratos, crímenes cada vez más desagradables, mentiras y más mentiras que nos meten por los ojos. En fin, un poco desmoralizador diría yo.
            Y esto es en las noticias, pero después vas por la vida tan tranquilo y ves a una sociedad atrapada en su propia manipulación, crispación, en otra tanda más de mentiras o verdades a medias, tensiones enfrentadas, y un largo etc.
            Es decir, que da pánico salir de la cama, vamos!
             Y yo no lo entiendo. Ahora que los almendros están en flor y da gusto pararse a disfrutar mirando como un airecillo aun invernal los ondea… Precisamente ahora que las rachas de sol y lluvias nos regalan prados gobernados por un verde que da vida a la vista. Que miras al horizonte y la naturaleza invade tu corazón de la poca paz que hoy día tenemos.
            Sí, la crisis y toda la mierda va a seguir ahí, y la desesperación hará estragos en los débiles para que comentan locuras. Pero y tú? Que tienes un ordenador para leer esto… te compensa la mentira? El rencor con el que das cada paso? Merece la pena amargarse los días de sol o lluvia porque crees que vives en una agonía porque no te quieren, o no tienes todo el dinero que querrías, o tus padres te presionan… lo que sea! Ponerte a pegar hostias o hacerle la vida imposible a los que te rodean no os dará la solución.
            Cuesta apenas unos minutitos pararse a reflexionar y a recapacitar. Darle un giro a la vida sólo depende de ti y de toda la actitud con la que te quieras enfrentar a una vida que por desgracia ya nos la gobiernan otros y encima de esa triste y desacertada manera. Es frustrante, mucho, pero deja de lamentarte y échale huevos a lo que está únicamente en tu mano!! Eso al menos hazlo bien!!
            Ya tenemos demasiadas desgracias que nos brinda el “azar” como para que tu te prestes a ser un desgraciado voluntariamente.

            Vive y ayuda a vivir.