9 de febrero de 2012
... Vivimos en un mundo de tontos...
7 de febrero de 2012
… Echémosle la culpa al Sol…
En multitud de ocasiones todos habremos topado alguna vez con el mal temperamento de una o varias personas, en su defecto. Creemos ser conscientes de las consecuencias que implican ciertas acciones, pero finalmente siempre nos equivocamos al ver la verdadera reacción. ¿Quién llevará razón?, eso es a veces muy obvio y otras veces no tan obvio. Lo que sí opino es que está muy claro que a la hora de exponer las opiniones, como si de un debate se tratara, lo primero y a veces lo único que importa, es no faltarse el respeto. Bueno, pues está comprobadísimo que eso la gente no lo tiene tan claro como yo pensaba. Da igual la unión que exista entre dichas personas, el tiempo, los intereses, el compromiso…
Es imposible tener a un mediador continuo a nuestra vera para estar listos en un enfrentamiento, esa parte la tenemos que poner nosotros irremediablemente, repito… IRREMEDIABLEMENTE. Eso de que “yo es que soy así…” o “no puedo cambiar” no vale. Tengo presente que la cultura y el ambiente en el que crecemos es esencial en este aspecto, pero todos tenemos siempre referencias correctas continuamente expuestas en multitud de ámbitos (televisión, radio, música, prensa, libros, etc), así que no…, no es tampoco una razón para hacerle la vida imposible a nadie ni ofender la psicología del que se te ponga por delante.
Hay que asumir que todos tenemos derecho a la expresión, y más aun a una que contenga educación, cultura, disciplina y respeto. Se darán muchos tipos de situaciones, pero seguro que, si lo pensamos, la mayoría de ellas una de las dos partes es la que guarda casi todos estos componentes, por lo tanto no hay razones que valgan para que nosotros mismos no podamos emplear el mismo arma. He comprobado una y otra vez que la exposición calmada, respetuosa y constructiva es 100% efectiva siempre que sea posible realizar lo que pedimos.
Aquellos que piensan que la letra con sangre entra no hacen más que crear individuos ineptos e ineficientes a la hora de enfrentarse a la vida.
Y para los que, tras una batalla perdida de incomprensión de las partes, se arman de no sé qué para vengarse y hacer una serie de tonterías al respecto, pues no me queda otra que decirles que son parte de esos inútiles e ineficientes que al margen de saber o aprender a salvar una situación a su favor lo único que hacen es demostrar aun más su inmadurez.
Pd.: Admiro a todo aquel que se sienta identificado con este post, y aun admiro más al que se haya ofendido con él. Me alegra saber que leyéndolo ha comprendido qué clase de persona es y haya completado el primer paso para cambiar.