“Conoces a una chica tímida y sencilla. Si le dices que es
hermosa, ella pensará que eres simpático, pero no te creerá. Sabe que esa
belleza es obra de tu contemplación. Y a veces basta con eso. Pero existe una
manera mejor de hacerlo. Le demuestras que es hermosa. Conviertes tus ojos en
espejos, tus manos en plegarias cuando la acaricias. Es difícil, muy difícil,
pero cuando ella se convence de que dices la verdad… De pronto la historia que
ella se cuenta a sí misma cambia. Se transforma. Ya no la ven hermosa. Es
hermosa, y la ven.” (El nombre del viento)
23 de enero de 2014
20 de enero de 2014
... Tuya ...
Mientras te quiera serás mi ilusión…
Terminaré los días inventando una forma nueva de quererte.
Para después esperar a que te cueles en mis sueños.
Y mientras disfruto de esa subconsciente realidad,
llegarás a mi mente en el primer pestañeo de la mañana.
Buscarte será mi necesidad para empezar el día.
Y cuando te encuentre dejaré que se me acelere el corazón.
Miraré cada poro de tu piel mientras que, despistada, te
pierdes en el horizonte.
Iré recorriendo los surcos de tus labios hasta ir a parar a
tu nariz.
Y sin miedos ni contemplaciones…,
pararé minuciosamente en cada ápice de color de tu iris.
Entonces ahí recordaré que no eres mía.
Sólo me quedará buscar un horizonte diferente al tuyo y
comenzar un nuevo camino.
Sin ti.
Sin un nosotras.
Simplemente me iré.
Y ni siquiera me tendré.
Porque yo
Soy tuya.
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