13 de marzo de 2014

.. El amor ..

Cuando te enamoras de alguien, lo único que nuestro cerebro es capaz de fabricar son buenos momentos con esa persona. Buscamos satisfacer nuestro deseo de verla sonreír, ese suspiro en cada abrazo que nos reconforte. E imaginamos momentos en los que nuestro afán de conquista triunfe por encima de cualquier obstáculo.
Todos y cada uno de sus gestos y detalles quedarán grabados a fuego en nuestra retina. De forma que pasarán una y otra vez por nuestra mente haciéndonos sentir aquello que sentimos la primera vez que los vivimos. Estaremos llenos de recuerdos que nos harán esbozar una sonrisa en mitad de cualquier parte, sacando a la luz una locura de la que nos será imposible escapar. Porque el amor nos hace inevitablemente locos. Y cuando se ama locamente… no existen las barreras. Cualquier obstáculo supondrá un reto. No importa en absoluto de qué se trate. Todo da igual. Tu única convicción es sacar ese amor adelante contra todo pronóstico. Luchas como un guerrero por alcanzar la victoria. Como un atleta que entrena cada día durante horas para asegurarse de llegar a la meta saltando todas las vallas. Omites cualquier negativa. Ajena o propia. Ignoras ciegamente cualquier discurso destructivo. Incluso… cuando el amor no llega a cuajar entre las dos personas. Sólo sabes que tú lo estás sintiendo. Como ser racional comprendes que eso existe y que tienes el deber de darle forma y vida para que tenga sentido. Y aunque no lo tuviera… tenemos el privilegio de poder expresar todos los sentimientos positivos que llevamos dentro.
Cada uno de nosotros forjaremos el amor a nuestro antojo.
Yo entiendo que el amor es como una oportunidad de ser feliz. Y siempre he dicho que las oportunidades están donde tú estés. Así que si queremos a alguien hemos de asumir el compromiso de estar siempre. Da igual como lo simbolices, pero esa persona debe saber a ciencia cierta que cuenta contigo. Que pase lo que pase, en cualquiera de sus circunstancias o de las tuyas… seguirás amándola como no lo va a hacer nadie más.
            A veces puede pasar desapercibido. O incluso ser ignorado convenientemente. Pero… cuando realmente lo sientes… cuando el corazón te empuja el pecho al ver a esa persona, o tu mundo se para cuando la miras a los ojos… Cuando estás ahí no puedes evitar sentir el impulso irrefrenable de lanzarte al vacío de seguir queriéndola.
            Hay que trabajar cada día para mantenerse ahí. Si la tienes al lado bésala hasta que recuerdes que debes coger aire. Abrázala mientras lo coges y después sigue besándola. Y si estás en proceso, sigue… Todo lo que hagamos por alguien a quien queremos estará bien hecho hasta que, o bien salgamos victoriosos, o bien lleguemos a nuestro límite.

            De todos modos, el amor, en cualquiera de sus formas y etapas, hay que cuidarlo…